En nuestro campamento, los niños disfrutan de alojamiento y comida saludable en campamentos de verano, con habitaciones adaptadas por edad, zonas de juego al aire libre y menús caseros elaborados con productos frescos.
Albergue La Casa de Gándara se encuentra ubicado en plena naturaleza de los Valles Pasiegos, Cantabria.
Es un entorno seguro y acogedor, rodeado de bosques y praderas, ideal para que los niños se sientan como en casa.
Además de sus amplias instalaciones, el albergue ofrece espacios pensados para cada momento: zonas de juego al aire libre, rincones tranquilos para descansar, salas interiores para actividades creativas y un comedor donde se disfruta de comida casera. Todo está diseñado para que los niños vivan la experiencia con comodidad, seguridad y libertad.
La Casa de Gándara no es un albergue convencional. Es un espacio con historia, rodeado de naturaleza auténtica y alejado del ruido de las ciudades.
Su ubicación en los Valles Pasiegos nos ofrece todo lo que necesitamos:
Además, el albergue está completamente adaptado para grupos de niños, con espacios pensados para que se sientan como en casa: cómodos, seguros y felices.
Distribución de habitaciones y grupos
Los niños duermen en habitaciones compartidas, organizadas por edades y grupos de amigos siempre que sea posible.
Habitaciones acogedoras
Literas cómodas con ropa de cama incluida, espacios personales para cada niño y luz natural en todas las habitaciones.
Grupos reducidos por habitación
No mezclamos edades muy diferentes. Cada habitación aloja entre 4 y 8 niños del mismo grupo de edad.
Monitores cerca
Los monitores duermen en el mismo edificio, disponibles durante toda la noche. Los niños saben que pueden llamarlos si lo necesitan.
Espacio para sus cosas
Cada niño tiene su zona para organizar su mochila, ropa y objetos personales.
Queremos que los niños descansen bien, que se sientan seguros y que las habitaciones se conviertan en un espacio de risas y complicidad con sus compañeros.
Más allá de las instalaciones: el entorno natural
Lo mejor de La Casa de Gándara no está dentro del albergue, está justo alrededor.
Bosques para explorar
A pocos metros del albergue comienzan los senderos que recorremos durante la semana. Bosques de hayas y robles perfectos para construir cabañas y jugar.
Praderas y zonas de juego
Grandes extensiones de hierba donde correr, jugar al fútbol, tumbarse a mirar las nubes o simplemente respirar aire puro.
Río y zonas de agua cercanas
En verano, visitamos zonas de río seguras donde los niños se mojan, juegan y refrescan bajo supervisión constante.
Vida rural auténtica
Estamos en plena zona ganadera. Los niños ven vacas en los prados, visitan granjas cercanas y entienden cómo es la vida en el campo de verdad.
El albergue es nuestro refugio, pero la naturaleza es nuestro patio de juegos.
Adaptaciones y alergias alimentarias
Entendemos que cada niño tiene sus necesidades. Por eso adaptamos los menús a cualquier situación:
✓ Alergias alimentarias (gluten, lactosa, frutos secos, huevo…)
✓ Intolerancias diagnosticadas
✓ Opciones vegetarianas y veganas
✓ Restricciones religiosas (sin cerdo, halal…)
✓ Preferencias específicas comunicadas por las familias
Trabajamos con protocolos estrictos de manipulación y etiquetado para evitar contaminaciones cruzadas. La cocina conoce las alergias de cada niño y prepara platos alternativos seguros y sabrosos.
📋 Antes del campamento, nos ponemos en contacto con cada familia para confirmar las necesidades alimentarias específicas.
En Rural Kamp la comida es 100% casera, elaborada en nuestra propia cocina con productos frescos.
Priorizamos menús equilibrados y nutritivos, adaptados a la energía que los niños necesitan para disfrutar cada jornada.
Por qué apostamos por la cocina casera
En Rural Kamp, la comida no es solo combustible. Es parte de la experiencia, del cuidado y de ese sabor a hogar que queremos transmitir.
Elaboración propia
Todo se cocina en nuestra cocina. Nada llega precocinado, nada sale de una bolsa industrial. Guisos, arroces, pastas frescas, postres caseros.
Productos locales y de calidad
Trabajamos con proveedores de la zona siempre que podemos: verduras de temporada, pan artesano, lácteos de Cantabria.
Comemos juntos
Los niños comen en el comedor todos juntos, compartiendo mesa y conversación. No es una cafetería, es una comida en familia.
Educación alimentaria
Aprovechamos las comidas para hablar de dónde vienen los alimentos, por qué es importante comer bien y cómo cuidar el planeta desde nuestros platos.
Los niños repiten lo que quieran. Nunca forzamos, pero sí animamos a probar nuevos sabores.
El albergue está completamente vallado. Solo se entra y sale por acceso controlado.
No hay carreteras transitadas cerca. Los niños pueden moverse con libertad dentro del recinto.
Tenemos botiquín completo, personal formado en primeros auxilios y contacto directo con centro médico en el pueblo cercano.
Los monitores conocen las instalaciones a la perfección y acompañan a los niños en todo momento, especialmente durante la noche.
Os mantenemos informados con fotos diarias y canal de contacto directo para cualquier duda o necesidad.
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