Qué llevar a un campamento de verano
Hacer la maleta para un campamento de verano suele ser un reto para muchas familias. Queremos que los niños lleven todo lo necesario, pero sin sobrecargar la mochila con cosas inútiles. La clave está en el equilibrio: incluir lo imprescindible para que estén cómodos y seguros, pero también dejar espacio para que vivan su propia autonomía.
A continuación encontrarás una checklist práctica, explicada paso a paso, para preparar la maleta de tu hijo/a con confianza.
1. Ropa adecuada para cada momento
El campamento no es una pasarela de moda: la ropa debe ser cómoda, resistente y fácil de lavar.
- Camisetas de algodón (5-7 unidades).
- Pantalones cortos y largos.
- Sudadera o chaqueta ligera.
- Pijama cómodo.
- Calcetines y ropa interior suficientes.
- Ropa deportiva.
- Bañador y toalla para piscina o playa.
👉 Un consejo práctico: opta por ropa que tu hijo ya conozca y use habitualmente. La ropa nueva puede resultar incómoda y dificultar que se sienta a gusto.

2. Calzado cómodo y seguro
El calzado es clave en un campamento. Los niños pasan el día corriendo, explorando y jugando, por lo que necesitan zapatos resistentes y adecuados para cada actividad.
- Zapatillas deportivas cómodas (1-2 pares).
- Sandalias cerradas para actividades de agua.
- Chanclas para ducha.
No olvides que estrenar calzado justo en el campamento es mala idea: puede provocar rozaduras y molestias. Lo mejor es llevar zapatos ya usados y probados.
3. Artículos de higiene personal
La autonomía también se refuerza con la higiene. Preparar un neceser completo ayuda a que el niño aprenda a cuidarse.
- Cepillo y pasta de dientes.
- Peine o cepillo.
- Gel de ducha y champú (mejor en envases pequeños).
- Crema solar de alta protección.
- Repelente de insectos.
- Toalla de baño y de piscina.
- Pañuelos o toallitas húmedas.
👉 Consejo extra: coloca todos estos artículos en un neceser transparente o con compartimentos. Así será más fácil para el niño encontrar lo que necesita cada día.
4. Accesorios básicos para el día a día
Además de la ropa y la higiene, hay objetos que hacen la experiencia más cómoda y segura.
- Mochila pequeña para excursiones.
- Cantimplora o botella reutilizable.
- Linterna con pilas de repuesto.
- Gorra o sombrero.
- Bolsa para ropa sucia.
- Saco de dormir (si el campamento lo solicita).
Estos objetos pueden parecer pequeños detalles, pero marcan la diferencia entre un día caótico y uno bien organizado. Una linterna, por ejemplo, no solo es práctica de noche, también da seguridad en la primera experiencia fuera de casa.

5. Documentación y medicamentos
Algunos campamentos requieren documentos básicos o control de medicación.
- Tarjeta sanitaria.
- Copia del DNI (si tiene).
- Medicamentos con instrucciones claras (si los necesita).
Si tu hijo debe tomar algún medicamento, lo mejor es hablar directamente con los monitores antes de la salida para asegurarte de que sepan cómo administrarlo correctamente.
6. Objetos personales y pequeños extras
Aunque no es recomendable llevar cosas de valor, sí conviene incluir algún detalle personal que le haga sentir seguro.
- Una foto familiar, un peluche pequeño o su cuaderno favorito.
- Material sencillo para manualidades (algunos campamentos lo piden).
- Una camiseta blanca para decorar (actividad muy común en campamentos).
👉 Estos objetos personales ayudan a que el niño conecte con su entorno sin sentirse solo. Sin embargo, evita enviar dispositivos electrónicos: la idea es que disfruten del entorno y socialicen con otros niños.
7. Consejos finales para preparar la maleta
- Etiqueta toda la ropa y objetos con el nombre del niño. Así se evitan pérdidas y confusiones.
- Menos es más: evita llenar la maleta de “por si acaso”. Lo importante es que tu hijo pueda encontrar fácilmente lo que necesita.
- Involúcralo en el proceso: si ayuda a preparar su maleta, será más consciente de lo que lleva y podrá cuidarlo mejor.
Preparar la maleta para un campamento de verano no tiene por qué ser estresante. Con esta checklist y algunos consejos prácticos, tu hijo tendrá todo lo necesario para disfrutar de su primera experiencia con seguridad y comodidad.
Recuerda que lo esencial no es lo material, sino que el niño viva la aventura con ilusión y confianza. Una maleta bien hecha es solo el primer paso hacia un verano inolvidable.
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